Críticos al ring

diciembre 12, 2008

ringEl número del 6 de diciembre del suplemento Cultura de La Tercera, al cual estoy ligado, lleva como tema de portada la pelea literaria del momento: escritores contra críticos. Se trata de una rebelión: los narradores chilenos se aburrieron de que semana a semana los críticos les pidieran, en todos los tonos, que abandonen el oficio. El alegato se gestó en una cadena de mail que corre hace casi dos semanas y en la que intervinieron Jaime Collyer, Alejandro Cabrera, Andrea Jeftanovic, Tito Matamala, Carlos Iturra, entre otros. “Mediocres” es uno de los calificativos más moderados usados. Las balas tienen nombre: Rodrigo Pinto, de revista El Sábado; Patricia Espinosa, de Las Ultimas Noticias, y Juan Manuel Vial, de La Tercera. Tres críticos que todavía tienen mucho que demostrar, pero que no por eso hacen mal su trabajo.

Paralelamente, hace dos semanas en el cuerpo de Reportajes de La Tercera, Roberto Ampuero escribió una larga -y sí, lamentable- crónica en la que postulaba de que la crítica chilena estaba decididamente en campaña porque se acabara la lectura en Chile. Ampuero no puede entender que pese a tener 10 mil lectores por libros, la crítica lo despedace sistemáticamente. A él, y a todos los best sellers (léase Carla Guelfenbein, Pablo Simonetti, Marcela Serrano, Hernán Rivera Letelier, entre otros). De paso, se le ocurrió preguntar si de verdad Leonardo Sanhueza era poeta… Y decir que Bolaño hubiera corrido la misma suerte ante la crítica de no haber muerto….

En Cultura -que aún se puede ver en la web- habla mucha gente: a parte de Andrés Gomez que relata la pelea en el artículo principal, hay opiniones de Alejandro Zambra, Jorge Baradit (en su blog hay más material: aquí y aquí), Carlos Iturra, Matías Rivas y Juan Manuel Vial. En conjunto el panorama se ve bien, algo pasa en la escena literaria chilena. Un ruido. Ahora, que no pase inadvertido: si alguien prendió la fogata, fueron los críticos. Serán todavía unos novatos en el oficio, pero fueron ellos -en especial Espinosa y Vial- quienes tuvieron las agallas de ocupar el cargo que ostentan. No sé si puede decir lo mismo de los escritores chilenos. Lo dudo.

No sé quien ganó la pelea. Pero por una maravillosa casualidad, ayer llegó a mis manos un ejemplar de Lecturas de mí mismo, de Philip Roth (He escrito tantas veces eso de que es el mejor escritor vivo de EEUU, que terminé creyéndomelo. No debe ser cierto: el mejor no tiene tanta prensa). El libro recoge varias entrevistas a Roth hechas entre fines de los 60 e inicios de los 80. Además trae varios ensayos, conferencias y textos sueltos. Entre ellos uno fechado el 27 de julio de 1969. Se trata de una larga y fundamentada réplica hecha por Roth a Diana Trilling, crítica literaria de la revista Harper’s que comentó su novela El lamento de Portnoy. Lo mejor no es la carta, sino las cinco razones por las que Roth decidió no “rebajarse” a enviarla. Las cuales se aplican, según él, a la larga lista de autores que también optaron por no quejarse. Aquí están:

1. Escribir (o imaginar que escribe) la carta ya es bastante catártico. Por lo general, hacia la cuatro o las cinco de la mañana la polémica ha finalizado ha satisfacción del novelista, de este modo este puede darse la vuelta y dormir durante unas horas.

2. De todo modos es improbable que el crítico acepte que el novelista corrija su lectura.

3. Uno no desea parecer en absoluto despechado, y no digamos indignado, ni ante el crítico ni ante el público que sigue estos duelos cuando se realizan al decubierto, a la vista de todo el mundo.

4. ¿Dónde está grabado en piedra que el novelista debe sentirse mejor “comprendido” que cualquier otra persona?

5. El consejo de los amigos y los seres queridos: “Olvídalo, por el amor de Dios”.

(La imagen es el archivo de Life, disponible desde Google)

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5 Responses to “Críticos al ring”

  1. Mof Says:

    Como siempre, un agrado leer sus líneas.
    Saludos.


  2. […] Sola, de Marcelo Lillo. Cuando los escritores se pusieron a patalear contra la crítica, estuve con Vial. Ahora no. “El cuento es un género literario que por fuerza debe sorprender”, escribe. […]

  3. Facundo Says:

    Bien el texto, pero me parece imperdonable dejar pasar varias penosas faltas ortográficas. Trabajar con palabras y no saber usarlas, está mal.
    Veamos, por ejemplo:
    Dice:
    “en la que postulaba de que”
    Debe decir: “en la que postulaba que”
    Dice:
    “en campaña porque se acabara la lectura”
    Debe decir:
    “en campaña por que se acabara la lectura”
    Dice:
    “Y decir que Bolaño hubiera corrido”
    Debe decir:
    “Y decir que Bolaño habría corrido”
    Dice:
    “a parte de”
    Debe decir:
    “aparte de”
    Dice:
    “ha finalizado ha satisfacción”
    Debe decir:
    “ha finalizado a satisfacción”
    ***
    Al parecer hizo falta el corrector de estilo del diario. No, no, es imperdonable hablar con tanta liviandad de escritores, críticos y literatura y, al mismo tiempo, cometer errores básicos de ortografía. ¡Periodista! ¡Uf!

    • robertocareaga Says:

      Es verdad: imperdonable, penoso, mal. De mi liviandad, ni hablar. Sospechas bien, no soy nada sin mi corrector de estilo…
      gracias, Facundo. gracias por pasar, gracias por escribir, gracias por el listado de horrores. gracias por cuidar el lenguaje.
      saludos


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