Zambra, Pron, Wood, etc

junio 23, 2009

wood

1. Un “caso de lesa copia a Roberto Bolaño”. Así diagnosticó Sergio Gómez a Bonsái, la primera novela de Alejandro Zambra. Su furiosa crítica contra la novela apareció el 5 de febrero de 2006 en el ya desaparecido Diario Siete. Gómez exageraba. O simplificaba. O se equivocaba. Pero de ahí a decir que Zambra ha leído muy poco a Bolaño, tengo mis dudas: lo dice Marcela Valdés en la revista gringa The Nation, en una suerte de perfil de Zambra en que se pregunta si sus novelas marcan el fin de una era en la literatura chilena (con suerte, si). Valdés comete un error más evidente: identifica al personaje de Gazmuri en Bonsái con el historiador Cristián Gazmuri. Pésimo, basta leer que el hombre escribe a mano y tiene una voz carraspeada para enterarse que ese viejo viene de Germán Marín. No estoy totalmente seguro que el error dé exactamente lo mismo (en parte porque demuestra que Valdés sabe poco de lo que pasa en Chile), pero sí, da lo mismo. Más importante es constatar que el boom de Bolaño en EEUU abrió una puerta.

2. ¿Quién es Patricio Pron? Llego tarde a su teleserie. De hecho, parece que ya terminó. Escribió un artículo pelando a la Nueva Narrativa Argentina, pero cuando lanzó su libro en Buenos Aires los mismos que aparecían como unos mercenarios lo saludaron y se rieron con él. Una gira supuestamente divertida con escritores argentinos que nunca volveré a hacer, como tituló su texto para Etiqueta Negra, está notable. Quiero leer a todos los acusados: Juan Terranova, Diego Grillo, Maximiliano Tomas y, claro, a la elogiada Samanta Schweblin. Y también a Pron, que acaba de lanzar en Argentina El comienzo de la primavera (sin fecha aún en Chile según Mondadori). Otra pregunta que no tiene respuesta por ahora: ¿vendrán estos escritores a la Feria del Libro de Santiago, dedicada este año a Argentina?

3. Algo está pasando con los fantasmas de la literatura gringa. Salinger, que mandó a sus esbirros a cazar a sus plagiadores, a los 90 años está ya definitivamente cerca de la muerte. Hace poco se fracturó una cadera y “está totalmente sordo”, según una de sus abogadas. En parte por eso, Ron Rosenbaum -el hombre que luchó para que se publicara el inédito de Nabokov- pide en Slate que alguien conserve los archivos de Salinger: “He escuchado reportes extraoficiales de que ha escrito varias novelas, las que están guardadas en un banco”, anota. Vaya, vaya. Al contrario de la insistencia por desaparecer de Salinger, Thomas Pynchon sigue volviendo. A sólo tres años de publicar Against The Day, el agosto lanzará Inherent Vice, una nueva novela de apenas 384 páginas. Estoy seguro que Pynchon se muere por mostrar la cara. Para los ansiosos: en octubre Tusquets lanzará en español Against The Day.

4. No estoy seguro si James Wood sea un gran crítico literario, pero no está mal. Al menos parece tener una idea clara de la literatura: no le gusta Foster Wallace, Don DeLillo ni Pychon, pero si Naipaul, Sebald y Bellow. Le gustó Los Detectives Salvajes y lleva años en guerra con Zadie Smith a causa del realismo. Pero el hombre tiene más enemigos y en un artículo de L.A. Weekly aparece una lista. Luego Wood se defiende en una larga entrevista. Además de lo obvio dice que Edmund Wilson “es notablemente débil cuando escribe sobre Chejov y Nabokov”. Algo más: “Creo que estamos en una edad dorada para la crítica”. Sus favoritos actuales son George Scialabba y Michael Hofmann.

5. A Juan Manuel Vial no le gustó Gente que Baila Sola, de Marcelo Lillo. Cuando los escritores se pusieron a patalear contra la crítica, estuve con Vial. Ahora no. “El cuento es un género literario que por fuerza debe sorprender”, escribe. ¿Si? Lo dudo. Lo del knockout es muy viejo. En el 50 por ciento de sus mejores cuentos, Carver no sorprende. En absoluto. Vial también le reprocha a Lillo los “conflictos intrascendentes” y los “deselaces anodinos”; pero a mi justamente lo que me atrajo fue eso: la absoluta falta de épica, la vocación por la medianía. Ahí Lillo rara vez falla. En un momento de entusiasmo (cuando leía Las ballenas, Cazadores o Gente que baila sola) creí que Marcelo Lillo era un postulante a ser un “narrador clave de la literatura chilena”. Mucho entusiasmo. Tiene una muletilla: en cualquier momento, sin aviso, las pareja se separan.

(La ilustración es de Kyle T. Webster. La saqué de L.A. Weekly)

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2 Responses to “Zambra, Pron, Wood, etc”

  1. laperiodicarevisiondominical Says:

    ahí hay un link a un cuento de terranova que salió en la roling, hace un tiempo http://www.sendspace.com/file/azffnk
    hay algunas otras cosas dando vuelta por internet.

    también en el blog “hacia el bicentenario” está el diario de viaje de esa gira.
    podrìa poner todos los links, pero ya parecería spam.

    saludos.


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