J. G. Ballard, 1930-2009

abril 19, 2009

ballard

Apuesto que J.G. Ballard murió tranquilo. El tono de sus memorias, Milagros de Vida, lo anuncia. Nada de perversiones, catástrofes, accidentes, experimentos, desiertos, ni piscinas vacías. Pura luminosidad. Ballard narra ahí una historia cálida, casi tierna. Un niño crece en la surrealista Shanghai de los 30, pasa dos años de aventuras en una cárcel japonesa con su familia durante la II Guerra Mundial; en Inglaterra intenta ser médico, aviador; tras casarse, muere su esposa y él cuida a sus tres hijos en el bucólico Shepperton, bebe whisky desde la mañana; conoce Steven Spielberg, se hace famoso, etc. Parelalamente, escribe. Mira a “Inglaterra como si fuera una extraña ficción”. Y en 2006 un cáncer a la próstata se le expande por todo el cuerpo. Vive sus últimos años cenando con amigos y familiares. Escribiendo. Hoy, domingo 19 de abril, muere.