10 respuestas de Junot Díaz

diciembre 1, 2008

junotEs difícil dejar de leer La Maravillosa Vida Breve de Oscar Wao. Corre demasiado rápido. Gana en todas las páginas. Supongo que si no era el Pulitzer, Junot Díaz se iba a ganar algún otro premio importante por la novela irresistible que demoró 11 años en escribir. Nacido en República Dominicana y crecido en Nueva Jersey, Díaz es el escritor latino del momento en Estados Unidos. En 1997 publicó un libro de cuentos, Drown (traducido como Negocios), que avisoró que la cosa iba bien. Una década después apareció la novela dejando atontada a la crítica y ganando ese premio tan estadounidense. Por sobre todo, Junot mezcla: no sólo inglés y español, también jerga específica de cada uno de los lenguajes de un gueto latino dominicano en Nueva York. Y, más que eso, cruza tradiciones: escribe una novela de Bryce Echeñique al estilo de una película indie que sacaría aplausos en el Festival de Cine Sundance. Escribe como si perteneciera al Boom -saga familiar melodramática con ecos políticos-, pero odiara tanto a sus pares que en vez de irse de copas en España, prefiriera encerrarse a leer cómics y ver tele basura. Como Daniel Alarcón -el peruano que vive en Oakland autor de Radio Ciudad Perdida-, Díaz es indesmentiblemente latinoamericano pese a su dirección, aunque al mismo tiempo -más que Alarcón- es ridículamente gringo. Casi con devoción.

Dudo que La Maravillosa Vida Breve de Oscar Wao sea una novela revolucionaria literariamente (¿qué puede serlo?), pero es inteligente, emocionante, barroca, pop y cómica, entre otras cosas. No sólo narra la historia de Oscar -un gordo dominicano fatalmente nerd adicto a la literatura de género-, también la de su familia, que está destinada a una maldición llamada fuku. En ese recorrido va y vuelve de Nueva Jersey a Santo Domingo, la capital dominicana, y aprovecha de relatar indirectamente, vía personajes laterales, el horror de la dictadura de Rafael Trujillo. Imagino que en inglés (su idioma original) la novela debe ser mucho más desafiante, pues en su traducción al español hay poco de ese mestizaje lingüístico que impresionó a la crítica de EEUU. No es fácil traducir a Junot Díaz; yo lo hice. Mi resultado es pobre.

1-¿Fue el Fuku el que te hizo demorar 11 años en escribir esta novela? ¿Qué fue? – No, nada de maldiciones. Solo yo. Era un libro difícil y yo no ayudé mucho peleando tanto con el material.

2- Han pasado ya varios meses desde que recibiste el Pulitzer y el National Book Critics, ¿ha cambiado algo de tu vida? ¿Cómo te tomas los aplausos de la crítica? -Los aplausos son buenos, pero es como cualquier elogio: nada que le sirva a un artista para vivir. Mi vida no ha cambiado nada, excepto que me invitan a más lecturas y estoy haciendo un poco más de dinero, pero no es nada si lo divido por los 11 años que me tomó escribir el libro. Bueno, ahora me gustar estar más solo que nunca antes.

3- ¿De dónde surge Oscar Wao? ¿Fuiste tu un nerd que le gustaba la literatura de género? – Pobre Oscar. ¡Siempre me culpan por él! Yo no tenía nada que ver con Oscar. Aunque también fui un nerd, fui uno diferente. Fui un nerd popular, no tanto en el colegio como en mi barrio. Oscar surgió de mi deseo de escribir sobre el dominicano más extraño posible. Estamos acostumbrados a los niños de la elite de Latinoamerica, los que leen Paul Auster y les gusta viajar por Europa, estamos acostumbrados a ese tipo de nerd. Pero no a un nerd como Oscar, que surge del deseo de unirse a la cultura pop americana desde un verdadero amor por el género.

4- ¿Qué te llevó a incluir la historia de la dictadura de Trujillo en la novela? ¿No sentiste el temor de hablar de un tema ya demasiado tocado? – Siempre he sentido que la manera en que el Trujillato ha sido puesto en la literatura es tan obvio y tan literal. Pienso que lo que yo hice con Trujillo y su dictadura era algo nuevo, algo diferente, algo útil. Todos los escritores son atraídos por figuras poderosas como Trujillo, estos híbridos dominicanos-americanos parecen los personajes perfectos. En todo caso, yo sólo hablo de él indirectamente.

5- ¿Crees La Maravillosa Vida Breve de Oscar Wao da cuenta de la cultura latina que late en Estados Unidos? – No estoy seguro.

6- De qué está más cerca esta novela, de qué estas más cerca tú: ¿de una nueva tradición litearia latina con sede en EEUU o de las novelas de Alfredo Bryce Echenique y la literatura de Latinoamericana? – Estas son preguntas de pasaporte. ¿Eres MAS americano o MAS latino? Me gustaría que alguien les preguntara esto a mis colegas latinoamericanos escritores que parecen tan profundamente enamorados por todas las cosas de Norteamerica. Soy ambos y ninguno. Pero hablando de Bryce Echenique: al menos no tengo el hábito de plagiar el trabajo de otros.

7- ¿Qué vínculos tienes con la literatura de Latinoamericana? – De nuevo una pregunta de pasaporte. Los americanos me hacen la misma pregunta pero esta manera: ¿qué vínculos tienes con la literature gringa?

8- ¿Cuánto te importa el lenguaje? – El lenguaje es mi vida, pero ese es el caso de muchas personas. Yo amo el lenguaje que es híbrido y amo el lenguaje que pretende ser puro. No soy muy intolerante sobre este artefacto humano central. Me ha dado tanto placer, tanta educación.

9- ¿Qué lees? ¿Cuáles han sido los autores que más te han influido? – Leo todo, todo el tiempo. Leí un par de libros esta semana. Estoy leyendo una novela de Vargas Llosa, (La) Tía Julia (y el Escribidor). Acabo de terminar 2666 de Bolaño. Estoy leyendo El Clan del Oso Cavernario, de Jean M. Auel. Y estoy leyendo de nuevo The Secret Life of Puppets, de Victoria Nelson. Qué me ha influenciado es más dificil de responder. A todos los que he leído, supongo. Pero probablemente nunca habría escrito una palabra si no fuera por Patrick Chamoiseau, Tony Morrison, Edward Rivera, Piri Thomas, Maxine Hong Kingston, Stephan King.

10- ¿Estás escribiendo algo nuevo? – No, nuevamente estoy soltero entonces estoy lidiando con el quiebre de mi última relación y toda la locura de la citas.

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